Hay momentos como hoy que ando melancólica por una serie de situaciones en su conjunto que hacen que la vida se sienta extraña, ajena. Hay veces en que me siento distinta a todos, en que detesto ver a personas específicas, en que quisiera estar en mi refugio, en mi espacio privado, hoy siento que no puedo llamar a ningún lado hogar porque no me encuentro tranquila en ningún espacio físico en particular.
Aprendí que la vida no es fácil pero es hermosa, aprendí que quienes te rodean son tu familia, que aquellos que te cuidan y se preocupan por cada detalle y te dicen las cosas de frente y sin caretas son quienes te bendicen con enseñar que no sabes todo en el universo, que no siempre tienes la razón.
La mayor parte del tiempo intento buscarle un sentido al porque estoy acá, porque me toco ciertos sucesos que marcan mi vida, y siempre respondo que es lo que la vida decidió. Hoy digo que no, es lo que yo escogí y me hago responsable de eso, la gran diferencia es que tome la opción de cambiar las cosas, de ordenar mi mente, enfriar un poco el corazón y trabajar por ser feliz.
si me preguntan cual es la meta para el año que se acerca mi respuesta sería fácil, tener mi hogar, sueño con eso y pretendo no quedarme con las ilusiones sembradas, se que todo lo que se vendrá será complejo, doloroso, requerirá esfuerzo, paciencia, amor y por sobre todo energía para seguir adelante frente a todo.
Muchas veces no se lo que quiero, cambio planes, metas, se modifica a medida que aparecen ideas y se caen otras. Actualmente tengo claro para donde ir, lo que debo hacer y como debo hacerlo, el tiempo juega en contra, pero tengo un trato con eros y siempre me alcanza.
Llevo cien escritos acá, muchos usados como forma de descargo, otros solo por imaginación del momento. y he aprendido que cada palabra tiene un sentido especial, que cada texto representa una parte importante de cada momento, cada sentimiento y cada persona que ha pasado por mi vida. siento que a vida me ha enseñado mucho, que ha sido generosa conmigo y que me ha premiado con solo poder vivir y apreciar lo simple de lo que es vivir feliz. Últimamente he olvidado disfrutar de eso, de mi vida, me he vuelto menos espiritual por necesidad material y me hace infeliz, necesito aprender de equilibrio, de amor.
He aprendido a comprender que el destino se arma, que las coincidencias no existen y que por algo pasa lo que pasa, llamen lo karma, destino, como quieran, pero lo único que se es que intento aprender de cada momento y circunstancia que he decidido vivir.
Si tuviese que decir cual es mi camino para seguir en la vida siento que no lo tengo claro, quiero hacer tantas cosas y se que las lograré, pero los caminos cambian, tienen subidas y bajadas, no tengo idea cual es la meta final, solo estoy disfrutando el camino, mirando el paisaje y distrayéndome a veces del camino para observar que no solo hay una vía para llegar a la meta.